Cada acuerdo paritario tiene una historia antes de los números. Esta es la de cómo el sindicato presionó, resistió y cerró el aumento que los trabajadores de estaciones de servicio de Misiones necesitaban.
El acuerdo no llegó solo. Nunca llega solo. Detrás de cada cifra hay semanas de negociación, reuniones que se cortan y se retoman, posiciones que ceden de un lado y del otro, y una presión constante que el sindicato sostiene aunque el contexto no acompañe. Este nuevo acuerdo para los trabajadores de Misiones encuadrados en el CCT 521/07 no es la excepción.
Un contexto que complica todo
La mesa paritaria se negocia en un momento en que el consumo cayó en casi todos los rubros. Las estaciones de servicio no quedaron al margen. El despacho de combustibles bajó, los márgenes se ajustaron y el sector empresario llegó a la negociación con ese argumento sobre la mesa. La presión para moderar los aumentos fue real y concreta.
A eso se suma un escenario macroeconómico que no facilita las cosas. La inflación acumulada sigue erosionando el poder de compra mes a mes, y cada punto porcentual que se demora en cerrar es salario que el trabajador ya perdió. En ese marco, sostener la negociación abierta y activa no es un detalle menor. Es parte central del trabajo del sindicato.
Lo que se logró
El acuerdo cubre abril, mayo, junio y julio de 2026 y combina aumentos porcentuales con sumas fijas que se incorporan al básico. Para entender lo que significa en números concretos, el sueldo del operador de playa, la categoría de referencia del sector, recorre esta evolución desde el haber de marzo que estaba en $1.350.389:
- Abril 2026: $1.383.074
- Mayo 2026: $1.485.757
- Junio 2026: $1.515.472
- Julio 2026: $1.545.472
El aumento no se aplica de una sola vez ni de una sola forma. En abril entró un incremento del 2,3% sobre los salarios de marzo, más una suma fija de $70.700 con carácter no remunerativo. Esa suma pasó a formar parte del básico en mayo, mes que además sumó un 2,2% adicional. Por eso el salto entre abril y mayo es el más visible de la serie. En junio se aplicó un 2% más, junto con una nueva suma fija de $30.000 que se incorpora al básico en julio. Así llega el operador de playa a $1.545.472 en julio, partiendo de $1.350.389 en marzo. Son casi $195.000 de diferencia en cuatro meses, construidos acuerdo por acuerdo, número por número.

¿Es suficiente?
No. Hay que decirlo con claridad. El costo de vida sigue corriendo a un ritmo que ningún acuerdo paritario logra cubrir del todo en este momento. Los trabajadores lo sienten en el supermercado, en los servicios, en cada gasto cotidiano. El sindicato lo sabe y no lo oculta.
Pero este acuerdo permite sostener el salario en un nivel que, dentro de las dificultades del contexto, es razonable. Evita una caída mayor. Mantiene la base sobre la que se seguirá negociando. Y sobre todo, mantiene viva la negociación en un momento en que no nos quedan dudas de que hay sectores que preferirían que esa mesa no existiera.
La negociación no para
El acuerdo tiene vigencia hasta julio. Antes de que venza, y antes si es necesario, y sabemos que será antes, el sindicato estará nuevamente pidiendo discutir la actualización de sueldo. No hay pausa. No hay conformismo. Hay una organización que entiende que cada acuerdo es el piso del próximo, y que el trabajo de representar a los trabajadores de estaciones de servicio de Misiones no admite distracciones.
El sindicato negoció. El sindicato presionó. El sindicato no se levantó de la mesa hasta cerrar un número. Eso es SOESGyPE Misiones.



