Escribe Gerónimo Sanabria Secretario General del SOESGyPE MISIONES
No sin molestias, nos enteramos de otro anuncio del gobierno, de esos rutilantes, engañosos, mentirosos; de esos que dicen pensar en la gente, pero en los que una vez más la variable de ajuste vuelven a ser los trabajadores. Ahora este gobierno que nunca piensa en su pueblo, en los que menos tienen, en los que trabajan, analiza posibilidades para reducir los costos operativos -especialmente los laborales- para buscar aumentar la rentabilidad empresarial; pero a costa de los obreros y para ello analizan reglamentar el uso de “expendedores de autoservicio” en estaciones de servicio.
Los empresarios de estaciones de servicios se prenden y dicen que, de esa forma al bajar costos laborales podrían ofrecer mejores precios en los combustibles a los automovilistas. Todas argumentaciones que a poco de analizarse en detalle se desvanecen, como si el costo del combustible no fuera una variable que se ajusta al ritmo del dólar, pero que sube cuando sube el dólar y que no baja cuando baja el precio de la divisa norteamericana.
No olvidemos que este mismo gobierno que ahora quiere bajar costos para la gente a costa de los trabajadores, es el mismo que decía que iba a eliminar el impuesto a las ganancias que hoy alcanza a millones de trabajadores en el país.
Es el mismo gobierno que prometía pobreza cero, pero en su mandato fue cuando más compatriotas se quedaron sin empleo. Sólo en el último año se durante el primer semestre, 266 mil argentinos se quedaron sin trabajo, según datos oficiales.
Quieren pobreza cero, y nos mintieron. Pedían que se lo juzgue por eso, pero para que no haya pobres deben crear trabajo no eliminarlos. Deben generar empleo, abrir las fábricas, pero contradictoriamente ahora prometen surtidores automáticos en las estaciones de servicios para bajar costos, y el que paga los platos rotos es el trabajador estacionero, que va a empezar a quedar relegado y con el riesgo de perder su empleo.
Un país moderno no se hace en base a usar tecnología a lo pavote sin resolver el problema de los trabajadores que pierden empleo por el avance de la tecnología. La fascinación por la tecnología no puede hacernos perder de vista que detrás de esta jugada hay personas que van a ver peligrar sus empleos. Máxime cuando nuevamente la promesa es mejor rentabilidad empresaria en desmedro de los trabajadores.
No estamos en contra del avance de la tecnología, sabemos que es parte del desarrollo y que está en constante evolución, pero pedimos criterio para aplicarla. Seriedad. Y fundamentalmente si el uso de las nuevas tecnologías implica que trabajadores pierdan sus empleos que por lo menos creen las herramientas para reconvertirlos y evitar que queden fuera del mundo, sin empleo y con su familia sin medios para vivir.
Aun con el riesgo de que se cuestione la analogía no hay dudas de que son como la “Gata Flora”. En campaña llegó diciendo que había que eliminar “ganancias” pero aumentó ese impuesto y otros y el dólar se disparó, y no le tembló el pulso a la hora de achicar el sueldo a los jubilados. Y ahora planea bajar retenciones al agro, y conste que se disculpó por las retenciones a las que calificó de «malísimas».
A sus socios los productores sojeros, les pidió disculpas por aplicar retenciones y se las aplicó en pesos, mientras que a los trabajadores nos cobran combustibles, tarifas, luz, agua a valor dólar.
Nos puso techo a las negociaciones en paritarias, amplió el impuesto a las ganancias, eliminó el ministerio de trabajo y lo único que busca es la precarización laboral, con la excusa de que el trabajador y nuestros derechos laborales son costos operativos altos que atentan contra la gente y contra el desarrollo del país; y por eso quieren dejar sin efecto nuestros convenios colectivos de trabajo.
Los empresarios nucleados en la Confederación de Entidades del Comercio de los Hidrocarburos de la República Argentina (CECHA) obviamente anunciaron que ven con buenos ojos la medida y adelantaron que no descartan implementar el sistema de autoservicio o de expendedores de combustibles automatizados si los costos siguen subiendo; cuando -insistimos- el mayor costo y en constante incremento a causa de este gobierno, es el de los combustibles.
Sin ir más lejos durante el 2018 se registraron 14 aumentos de precios de las naftas y los precios en promedio se incrementaron anualmente casi 70 por ciento. El diésel fue el combustible que más aumentó con 76,3%; le sigue el gasoil con un 74,3% de incremento; la nafta premium con 65,8% y finalmente la nafta súper con un alza de 64,2 por ciento.
Mientras tanto el ajuste de salarios para los trabajadores del sector apenas alcanzó un 28% con el compromiso de rediscutirlo en septiembre, cuando ya el aumento fue licuado por la inflación. Tengamos presente que la inflación de junio fue de 2,7% y acumula 55,8% en los últimos 12 meses. Y si durante el año en curso no se han tenido más aumentos de combustibles, es solamente porque el gobierno estableció como estrategia de campaña -con vistas a intentar ganar las elecciones- que se posterguen todos los aumentos de tarifas para después de los comicios; del mismo modo que se planchó el precio del dólar.
No estamos en contra del empresariado, muy por el contrario, desde el gremio hacemos nuestro aporte constante en aras de capacitar y garantizar que nuestros trabajadores y que la mano de obra que aportan nuestros representados esté al servicio de la empresa en la que trabajan, para que crezca y eso también signifique mejoras para los clientes y para los trabajadores.
Compañeros del SOESGyPE transitamos momentos muy difíciles en nuestro país. El embate del gobierno contra los sindicatos forma parte de la estrategia que si ve respaldada en las urnas el año que viene pedirá la flexibilización laboral y la modificación del régimen jubilatorio.
Compañeros este gobierno atenta abiertamente contra la libertad sindical y meten la política del miedo a los trabajadores y a la sociedad diciéndoles que si ellos no ganan en octubre va a venir el caos en la Argentina, como si hubiera más lugar para el caos después del desastre en que están dejando a este país.
La salida a este descontrol no es solo gremial, nuestra salida es política porque lo que quedó demostrado en todos estos años de la historia de la República Argentina, es que el liberalismo solo trae desocupación, hambre y miseria.
La estrategia del Gobierno contra los sindicatos es simple y explícita, aprieta y extorsiona. Necesitan gremios disciplinados y sin capacidad de lucha. El Ejecutivo tiene el compromiso asumido con el FMI de que la reforma laboral será tratada en febrero. Por eso dio carta libre a medidas económicas que dañan aún más a los trabajadores.
El futuro no es mañana, es hoy cuando lo que cada trabajador hace y gana dignamente y contribuye al sostén y crecimiento de su familia, eso es el trabajo; es la esperanza, la ilusión de vivir en un país justo, equitativo, con movilidad social; donde cada familia pueda acceder a los bienes y alimentos que necesita. Necesitamos volver a disfrutar de la ascendencia social que nos legó Perón, el Justicialismo y sus conquistas, que permiten que un trabajador prospere, que sus hijos estudien y puedan ser profesionales luego de su paso por la universidad.
Tenemos que estar más unidos que nunca, la historia nos convoca. Como lo decía la Compañera Evita: “queremos una Argentina pacífica, pero poderosa y soberana y una masa de trabajadores unida y feliz como ninguna en el mundo y una patria más justa, más libre y la más soberana de la Tierra.”
GERÓNIMO SANABRIA
Secretario General
SOESGyPE MISIONES
Sindicato de Obreros y Empleados
de Estaciones de Servicio, Garajes, Gomerías,
Lavaderos y Playas de Estacionamiento